sábado, 30 de noviembre de 2013

ESTE ES MI PLAN



 
 

Muestro un primer esquema de lo que podría ser el portfolio.
Lo armaría en Google sites, herramienta con la que ya estoy familiarizado.
Haría una página principal con una breve descripción de mi actividad docente y de las materias en las que participo.
Vinculada a ella una página que titule "Historia anterior" donde mencionaría mis conocimientos previos sobre el tema y otra de la misma jerarquía "Trabajo en el curso"
Esta página tendría tres solapas correspondientes a los temas vistos, formularios, rúbricas y portfolio.
En cada una de esas páginas trataría de relatar mis progresos vinculando a distintos materiales, que detallo más adelante, y que llame en el esquema "vínculos a material relacionado". Lo imagino más como un hipertexto en el que se pueda acceder a los vínculos durante la lectura que una página con archivos al pie.
Finalmente habría una página de síntesis de lo aprendido.

 
Leyendo la lista de control del trabajo de Anijovich y col. definiría como propósito del portfolio el de mostrar los progresos realizados a lo largo del curso. Sería un portfolio de proceso, pero también de evaluación, que incluiría una serie de producciones escritas, tanto mis entradas al blog como los comentarios que realicé, así como los que me realizaron a mí.
De acuerdo a la guía que provee la rúbrica va a ser importante en el proceso ir reelaborando el proyecto de acuerdo a las sugerencias que me vayan mandando tutor y compañeros, así que espero sus comentarios para empezar a pulirlo.

COMENTARIOS SOBRE LA RÚBRICA: EVALUACIÓN DE PORTFOLIO

Antes de comenzar a leer la rúbrica que servirá de evaluación al curso uno rápidamente se saca el traje de docente, lo cuelga en su percha, y se pone nuevamente el traje de alumno. Algunos botones ya no abrochan, pero no importa, hace calor.
Lo primero que uno intenta ver es si comprende todo lo que será motivo de evaluación. Yo por ejemplo tendría que refrescar cuáles son los aspectos formales, conceptuales, procedimentales y emocionales del aprendizaje. Más o menos con lo demás no tengo un problema inmediato. ¿Manejo las reglas de etiqueta? Podría ser cuestionable, trataría quizás de no incluir en mi portfolio una entrada con el título "La mía es más linda", ya veremos.
No soy un especialista en rúbricas pero puesto a analizar una lo primero que me surge es compararla con las que elaboré para el módulo anterior.
Las categorías son más, ocho en total con la misma escala de evaluación. Esto último no es una novedad ya que yo la copié de aquí.
De las categorías de la rúbrica las dos primeras evalúan el dominio de conceptos: de evaluación y de la aplicación de TIC en procesos de evaluación. Las dos siguientes analizan la reflexión que uno hace del proceso de aprendizaje, solo o en colaboración con sus pares. Las restantes se refieren más al empleo de las herramientas incluyendo la construcción del portfolio en sí. Se puede ver que no solamente se va a evaluar el resultado obtenido sino también el proceso de construcción, tomando también en cuenta en qué medida el aporte del grupo es utilizado en este proceso. Creo recordar del video de Marilina Lipsman que ubicaba los e-portfolios justamente en una categoría de aprendizaje centrado en la colaboración. Leer los portfolios de mis compañeros supongo que va a ser una buena ayuda para redondear lo visto. Todos pasamos por lo mismo ¿Qué aprovechó cada uno?
Siguiendo con la comparación encuentro más exhaustiva la definición de los niveles de cada valoración. Me queda igualmente la duda de qué tanto uno puede predecir el encuadre de todo lo que va a encontrar. Por ahora me quedo con la idea de que es algo que probablemente necesita ser pulido por la aplicación sucesiva en distintas instancias.
Los contenidos a evaluar me parecen previsibles. Todavía no empecé a planear el portfolio, pero siento que conocer la rúbrica a la vez me guía y me acota. ¿Qué sensación prevalecerá al final? ¿La de mayor contención en la realización de una tarea o la de menor libertad?

miércoles, 27 de noviembre de 2013

AUTOEVALUACIÓN


Si bien nunca había trabajado con rúbricas ni oído de ellas, yo mismo planteaba en una entrada previa (Totalmente racional ¿O no?) algo que no es muy distinto a una rúbrica para corregir mi pregunta del examen. También recuerdo a un docente del primer año de nuestra facultad (no porque tenga muy buena memoria sino porque era inolvidable) que pegaba a la salida del examen una copia resuelta del parcial indicando claramente cómo iba a valorarlo. Eso también me parece que comparte algo de las funciones de una rúbrica.
 
Me resultó muy útil y de fácil comprensión el tema. Me gustaría llegar a leer algo más para poder aplicarlo con algún mejor criterio. Como comenté en una entrada anterior, las rúbricas me parecen también muy útiles para juzgar el desempeño de los alumnos en alguna actividad que proponemos, pero desde el punto de vista docente, a modo de evaluación de la actividad. Me explico: cuando proponemos una actividad tenemos una idea de los objetivos que pretendemos alcanzar. Poner esos objetivos por escrito antes de su realización por ahí también ayuda a clarificarlos y permitiría corregir posibles errores antes de cometerlos. Y sobre todo creo que nos serviría para ver al final qué tanto funcionó lo propuesto, de acuerdo a una escala prefijada.

Dos inquietudes, una ya la planteé como respuesta en un blog. Al darle al alumno la rúbrica como una guía de lo que se espera de él ¿no le estamos coartando un poco la creatividad ante una consigna? Si una consigna es suficientemente clara ¿es necesaria?

La otra: ¿Hace falta un programa para hacer rúbricas? ¿Por qué no simplemente elaborarlas con una tabla de un procesador de texto? Yo miré las categorías que ofrecían las plantillas prearmadas, pero me pareció que un caso particular necesitaba de una rúbrica hecha también a medida.

martes, 26 de noviembre de 2013

LA MÍA ES MÁS LINDA


Este título patotero busca sincerar la belicosidad que se nos va acumulando en estas últimas semanas del año, con calores precoces y tareas que se van juntando y que tienen que ser resueltas si o si antes de que termine diciembre.

Retomando la compostura aclaro, para el lector que venga de otro lado que no sea el foro correspondiente, que estoy comparando las rúbricas de Patricia Fernández (Nº 2387477) con la mía (Nº 2387287).

En la rúbrica se trata de evaluar la preparación de un menú para seis comensales. Comenzando la comparación veo que ambos usamos la misma plantilla de partida, Destrezas de trabajo colaborativas, que yo elegí con alguna duda y solo porque ninguna otra se ajustaba mucho a la tarea.

En la escala de valoración ya pierdo algunos puntos, porque la de mi compañera es imaginativa y yo solo pongo algo más clásico. Ambos establecemos 4 categorías, calculo que la más baja correspondería a un desaprobado y las tres siguientes a aprobados con más o menos honores.

El resto de la rúbrica es bastante similar. Patricia hizo hincapié en la primera categoría en la parte nutricional, que yo pasé por alto. Las categorías de proceso y presentación fueron bastante parecidas, mientras que en la categoría de procesamiento de alimentos ella juzga tanto las prácticas de higiene como la contaminación de sabores. Yo esto último lo pasé por alto, no se si no podrían ser dos categorías aparte ya que pueden ser bastante independientes.

En mi rúbrica la categoría tiempo está pensada más como tiempo para elaboración del plato y en la de Patricia tiempo de espera entre platos.

Yo incluí algunas cosas previas al proyecto, que quizás ya fueron analizadas en alguna etapa anterior, como el ajuste a un imaginario presupuesto o la combinación elegida para el menú, que quizás podrían obviarse si solamente estamos juzgando la etapa de elaboración.

La conclusión que me queda es que es muy subjetivo decir cuál es mejor. Tendríamos que saber lo que queremos evaluar. Cada uno se imaginó una situación ligeramente distinta y creo que para esa situación particular las dos podrían funcionar.

lunes, 25 de noviembre de 2013

APRENDIENDO A RUBRICAR




Cuando se me ocurrió esté título para el post la foto vino sola. Aclaremos que para mí una rúbrica era, hasta este curso, solamente una firma. La foto es de "A pleno sol", una versión de la novela de Patricia Highsmith de su primer libro de Ripley. En la película el protagonista había matado a un rico heredero y se quería hacía pasar por él, para eso tenía que aprender su firma, tarea que intentaba proyectándola en grande en la pared con un retroproyector hasta acostumbrarse al trazo.

Ahora los retroproyectores son cosas del pasado, Alain Delon está viejo, golpea a las mujeres y vota a Le Pen y aprender a hacer rúbricas es parte de la tarea.

Volviendo a lo que importa, intenté hacer una rúbrica para un curso en el que participo.

Se trata de un Curso de Posgrado sobre Efluentes Industriales. Los contenidos incluyen, entre otros temas, análisis de efluentes, fundamento de las tecnologías de tratamiento y empleo de microorganismos para la degradación de contaminantes.

El curso es presencial y tiene también una parte virtual. En ella cada alumno tiene que analizar un supuesto problema ambiental generado por una determinada actividad industrial. Para ello tienen que buscar información y analizar el destino de los contaminantes utilizando algunos programas sugeridos. La actividad pretende ir aplicando en un caso práctico los distintos contenidos que se van viendo en las clases presenciales.

Hay un foro de discusión para cada caso. En ella el alumno va contestando las preguntas que se le van realizando a medida que avanza el curso. Más adelante cada alumno deberá dar su visión de lo realizado por algún compañero.

La parte virtual no al tenemos planteada como una actividad obligatoria, sino como una guía para el trabajo final, que consiste en la exposición del caso ante sus compañeros en una clase final presencial. Pero seguir el proceso de elaboración es más rico que la exposición. Los cursos se evalúan solamente como aprobado-desaprobado, aprobar no suele ser un desafío. A nosotros el seguimiento de las actividades del campus nos sirve para saber que tanto viene entendiendo cada uno.

La posibilidad de evaluarlo con una rúbrica me parece interesante, no sé si en este caso tanto para evaluar o guiar a los alumnos sino para tener un modo de analizar nosotros, los docentes, un poco menos subjetivamente y más en detalle la respuesta obtenida. Supongo que también puede ser un uso de las rúbricas.

Dejo el vínculo a la rúbrica:


Rubric ID: 2387452 del 25/11/2013

miércoles, 20 de noviembre de 2013

TOTALMENTE RACIONAL ¿O NO?




Sospecho que en el ámbito de las ciencias exactas y naturales el problema de cómo evaluar una respuesta es algo menos proclive a la discusión, ya que no suele haber distintas corrientes de pensamiento ni muchas formas posibles de juzgar la respuesta a una pregunta, que suele ser muy concreta.

¿De que etapas consta el tratamiento de potabilidad de agua en la Ciudad de Buenos Aires? ¿Para qué sirve cada una de ellas?

Este ejemplo es de una pregunta de un final que acabo de corregir.

Existe una guía de la materia donde está la respuesta. La misma respuesta puede ser encontrada por los alumnos en la página web de AySA, o en cualquier otro lado que el tema se aborde.

Pero para que quede más claro vamos a presentar el examen en conjunto.

El examen consta de cinco preguntas equivalentes en valor.

Cada docente corrige una pregunta.

Las preguntas pueden ser valoradas de 0 a 2, en fracciones de 0,5 puntos.

Hasta acá son pautas fijadas por el Profesor Titular que no se pueden cambiar

Cada docente decide como corrige su pregunta.

En mi caso, y en el de los demás también, corregimos comparando contra el material que tienen los alumnos en la guía.

Considero correcta una respuesta donde se enumeren todas las etapas explicando la utilidad de cada una.

Si hay alguna respuesta que me parece especialmente sobresaliente por el nivel de detalle o por alguna observación adicional al material, la señalo por si hay que hacer  más adelante alguna observación global sobre el examen, pero no la uso como referencia para valorar las otras respuestas. Una respuesta suficiente tiene el máximo puntaje, igual que una sobresaliente.

Cero es no tener ninguna idea del tema. Esto incluye mencionar alguna etapa aislada sin saber su utilidad.

Si existen errores menores o falta justificar la utilidad de alguna etapa, pero el tratamiento como está planteado funciona sería 1,5.

Si existen errores graves, pero están mencionadas las etapas y el tratamiento como está planteado funciona sería 1.

Y si hay errores que lleven a que el tratamiento no funcione sería 0,5.

A pesar de la pomposa carta de control que presento y mi pretendida objetividad queda siempre un agujero para la emoción violenta. Ocurre cuando hay errores groserísimos. En esos casos recuerdo un chiste de Mafalda de un experimentado vendedor que luego de tocar el timbre y recibir la respuesta de la niña piensa: -¿Pero entonces en el manual no estaban todas las respuestas? En esos casos leo y releo para tratar de encuadrar lo inesperado.

Confieso que también me altera la mala letra cuando alcanza un nivel de inescrutabilidad irrespetuoso, las faltas de ortografía o una redacción espantosa y no puedo jurar que no afecte la ponderación general.

sábado, 16 de noviembre de 2013

LA NAVAJA DEL EJÉRCITO SUIZO




Esta maravilla plegable tiene una herramienta para cada ocasión. Nada más adecuado para un ejército tan pacífico, que puede así contar con armas imprescindibles para sus arriesgadas misiones. Me refiero por ejemplo a un afilado sacacorchos, para enfrentar a un valeroso Riesling, o blandir si es necesario el escarbadientes, para acabar para siempre con el embate de un belicoso codillo ahumado.

Pero no quiero irme por las ramas, sobre todo teniendo en cuenta mi peso actual. Quería usar la imagen de este polifacético instrumento para representar la enorme gama de posibilidades que brinda la herramienta “Formulario” de Google Drive.

Yo en lo personal solo la había empleado para hacer encuestas, a veces para recopilar datos para ser utilizados en clase, otras para que los alumnos hagan una evaluación de la cursada.

Tratando de sintetizar lo visto hasta ahora el trabajo de Churches me llevó a plantearme cuántas de las preguntas que hago o veo hacer en los exámenes de la cátedra llegan a despegar algo de los niveles más bajos de habilidades de pensamiento. Casi todo es recordar, a lo sumo entender. En el post anterior planteaba si un análisis real debería tomarse en un final. Creo que tampoco a los alumnos les gustaría. Docentes y alumnos se sienten más cómodos con una evaluación de menor nivel. Más fácil para preparar, más fácil para contestar, más fácil para corregir. Después cuando haga falta entenderemos, o lo preguntamos a alguien.

Una duda que me quedó ¿Por qué eso de que solamente en el dominio cognitivo están las tareas de aprendizaje? Yo creo enseñar cosas que tienen que ver con el dominio psicomotor, tareas manuales de laboratorio que rara vez son evaluadas. Por ejemplo: cómo trabajar asépticamente, cómo hacer un aislamiento de una bacteria, cómo enfocar un microscopio. No es lo mismo recitarlo, habría que demostrar que el alumno lo aprendió a hacer.

Volviendo al formulario sobre todo me lo imagino para dejar evaluaciones formativas, no necesariamente obligatorias que sirvan como guía para las distintas unidades, hablo de algo complementario a una clase presencial. Pero acá sí, con preguntas en serio, que cueste contestarlas y que den una oportunidad de discusión. No esos cuestionarios de orientación donde se sabe que en la primera pregunta la respuesta es el primer párrafo de la guía y así sucesivamente. No necesariamente tienen que ser preguntas largas. Uno de mis docentes adoptivos en este curso hizo una muy buena y corta, algo así como Señale en una pancarta cuál es su visión del posfordismo.

Al igual que la navaja suiza el formulario brinda muchas posibilidades. El beneficio que pueda o no sacarse de él dependerá sin embargo del modo que uno lo utilice. Si, como dice Perkins, se seleccionan los tópicos, las metas y las actividades adecuadas, un buen formulario puede servir para lograr a distancia generar habilidades de pensamiento de orden superior. Pero también puede transformarse en uno de esos exámenes conductistas que aparecen al final de los tutoriales de los programas. Felicitaciones, usted ya a aprendido a cortar y pegar.

Uno no debería deslumbrarse por el barniz de modernidad que da la tecnología y  que puede encubrir un examen muy vetusto. Los exámenes pueden ser útiles o inútiles con o sin tecnología.

Después de todo fue con cuchillos y no con Victorinox que los soldados del General Giap ganaron sucesivamente sus batallas, nada menos que contra tres miembros del Consejo de Seguridad.